CAP.3 - PESADILLA
BELLA POV
Después de dejar a Edward allí en el umbral de la puerta de su casa, me volví a morir de dolor. Una parte de mi aseguraba que eso era imposible, que mi Edward no podía escribir esas cosas, pero allí estaba… estaba allí mi pesadilla.
Conduje como una loca por todo el camino para poder llegar a mi casa, tirarme en mi cama y llorar hasta el cansancio.
Iba a 220 km/h, algo monstruoso tratándose de mi, pero necesitaba desahogarme. En la tercera curva, la más peligrosa del camino, no pude controlar el volante porque iba demasiado rápido, intenté frenar pero los frenos no respondían, y de repente…
¡PUM!
Todo se volvió negro… supuse que era un castigo o algo así por todo lo que me estaba ocurriendo y por eso el destino quiso que me chocara contra un árbol.
Me dolía todo el cuerpo, la pierna derecha no la podía mover, unas cuantas costillas izquierdas las tenía golpeadas y tenía varios golpes y contusiones en la espalda y la cabeza.
Me daba igual si moría, hubiera sido incluso un favor, pero no, tuve que seguir viviendo y sufriendo.
Abrí la puerta de mi Chevrolet con mucho esfuerzo, ya que entre la poco fuerza que yo tenía y que el coche parecía un acordeón, pues no resultaba fácil abrir la puerta. Salí de un salto que hizo que se me estremeciera todo el cuerpo. Pensé en que si andaba un poco más, llegaría a casa de los Cullen y Carlisle podría curarme, pero no, antes que eso pensé en mi orgullo, así que decidí andar hacia el pueblo, y alguien me vería y me llevaría al hospital.
Llevaba ya media hora andando y estaba agotada, así que me senté en el borde del asfalto a descansar, cuando de repente, escuché una ráfaga correr por detrás de mí. Me volví con inseguridad, pero allí no había nadie, así que volví a mi situación inicial. Al rato volví a escuchar lo mismo, pero mucho más seguido y ya con un atisbo de pánico, moví la cabeza a todas las direcciones para averiguar de donde salía eso. ¿Y si era Victoria? No, eso no podía ser verdad. Sería mi pesadilla sin fin, así que desechó la idea.
Cuando volví a mi situación inicial, una vampira que yo no había visto en mi vida, me cogió del cuello y me elevó en el aire. No podía respirar, quería que me soltara. Sentí que era el final, así que pensé en una sola cosa: Edward.
-¿Así que tu eres la famosa Bella?-contestó con una voz fría, monocorde y cortante que me hizo estremecer-Vaya, siempre pensé que Edward tenía mejor gusto... Pero no voy a ser mala, no te voy a matar, simplemente… te dejaré viva.
Estuve a punto de decirle que no, que quería que me matara para no seguir con mi sufrimiento, pero tampoco quería morir sin que los Cullen supiesen la visita de esta inoportuna vampira.
La vampira, que me tenía cogida por el cuello dejándome sin aire, me lanzó al otro lado de la carretera, donde me estampó contra un árbol y caí más dolorida de lo que ya estaba.
Me intenté levantar con mucha dificultad para intentar escapar sin éxito.
La vampira volvió a mí y me empezó a dar patadas en el estómago y otras zonas que hicieron que me sumiera en la oscuridad…
VAMPIRA POV (n/a: pronto sabréis quien es esta “misteriosa” vampira)
Siempre me quise vengar de Edward por lo que me hizo. Sé que era una tontería, ya que en el mundo humano ocurre cada dos por tres, pero era imposible que con mi belleza, Edward me rechazara, así que le decidí darle un merecido a él y a los Cullen, ya que aunque fuimos familia una vez, nunca me gustaron, siempre iban de familia feliz, cosa que nunca entendí. Alice siempre ha sentido repulsión hacia mí, como si supiera algo de lo que iba a hacer, por eso nunca me relacionaba con ella abiertamente.
Hasta hace poco que me enteré de que Edward estaba comprometido con una estúpida humana, mi furia aumentó, así que mi venganza no se hizo esperar.
Decidí dejar una carta en el supuesto diario de Edward, imitando con toda totalidad su letra, cosa que me salió a la perfección. Allí insultaba de todas las maneras posibles a la humana y supe que tarde o temprano, la humana lo conseguiría leer y cuando lo leyera, lo dejaría y entonces yo aprovecharía mi oportunidad de volver a seducirlo, como si fuera un súcubo…
No tuve compasión de esa humana, no me fue difícil estropear los frenos de su coche y menos golpearla hasta dejarla inconsciente y que aproveché para colgarla de un árbol como si de un claro suicidio se tratara.
Me volví a Denali y allí no di ninguna explicación sobre lo que hice en los tres días que estuve fuera de casa y nadie sospechó, pero en mi interior supe que en poco tiempo, los Cullen no tardarían en llamar…
EDWARD POV
Después de que Carlisle nos comunicara el accidente de Bella me quise ir con él, pero me aseguró que no era seguro por mi estado de rabia que tenía en ese momento.
Lo acepté porque sabía que era cierto, estaba sumido en una fuerte furia y rabia, así que me quedé en casa. Alice y Esme sollozaban juntas mientras esta última me agarraba por los hombros intentando que me calmara pero yo no podía, no podía calmarme sabiendo que Bella se había ido creyendo que yo había escrito eso y además, seguramente esa inquietud le hizo tener el terrible accidente.
Revoloteé por toda la casa en busca de un sitio donde calmarme, pero era imposible y encima Jasper me enviaba olas y olas de calma que no me calmaban, sino que me enfurecían, pero yo se lo agradecía de todas formas.
Me salí al jardín y ví a Emmett sentado en el bordillo, así que decidí sentarme junto a él.
- ¿Qué tal estás Edward? – dijo Emmett en apenas un susurro
- Mal, muy mal… ¿Cómo esperaba que estuviera?
- Hombre, no esperaba que estuvieras tocando las castañuelas pero bueno… Creo que Bella se pondrá bien y se lo podrás explicar todo
- Espero con toda mi alma que se ponga bien, pero no estoy seguro de que quiera escucharme… Después de lo que supuestamente le he hecho, no querrá oírme – dije con un cúmulo de sensaciones
- Edward tío, todos deseamos que se ponga bien, pero todos sabemos también que Bella de rencorosa tiene poco, y menos tratándose de ti, así que seguramente te escuchará
- Eso espero Emmett… ¿Sabes? Me alegro de tenerte como hermano. A veces eres un burro, bruto e inepto, pero eres genial – dije intentando de mostrar el poquísimo humor que tenía en ese momento
- Y tú eres un tío de lo más pesimista, anticuado e irritable, pero también te aprecio – dijo dándome una puñetazo amistoso en el hombro
- No soy irritable, tampoco anticuado, ten en cuenta que nací en el 1901, ni tampoco pesimista, soy realista
- Edward, no te excuses, lo eres y punto
- OK, si tú lo dices…
Ambos nos levantamos del jardín y nos adentramos en el salón donde Rosalie seguía pintándose las uñas, pero que en su mente mostraba gran preocupación por Bella y donde Alice, Esme y Jasper estaban sentados en el sillón en silencio, pensando en Bella de nuevo, cuando de repente, Alice se dignó a hablar
- Edward, ahora mismo estoy de lo más triste por Bella, espero con toda mi alma que se recupere, pero tenemos otra cosa sobre lo que hablar
- ¿De qué si se puede saber?- respondí con poco ánimo
- De quién fue la persona que falsificó tu diario y que ha provocado todo este revuelo
La casa entera se tensó y se puso alerta. Todos, incluido yo, queríamos saber quien fue la maldita persona que hizo eso, así que todos prestamos atención a Alice
- Alice, no quiero hablar de eso
- ¿Ah, no? Te recuerdo que gracias a esa maldita persona, Bella ha roto contigo, no se va a casar contigo y además ha tenido un accidente. ¿No es suficiente para ti como para hablar de este tema? – dijo Alice elevando la voz algo enfadada
- Sí, supongo que sí… Aunque no soy de mucha ayuda, no tengo ni la ligera idea de quien puede haber sido – dije lleno de pena
- Puede que tú no Edward, pero recuerda que yo soy Alice, la vampira con más intuición de esta casa y tengo una ligera idea de quien puede haber sido… Más que nada por cierto contenido de la carta evidentemente
- ¿Quién Alice? Dímelo ahora que iré a cortarle las cuatro patas ahora mismo –chilló Emmett
- No te preocupes Emmett, yo te acompañaré, descuida – le dije seguro y con rabia
- ¡Y yo! No penséis que os vais a ir sin mí, porque yo también tengo ganas de una buena venganza –dijo increíblemente Rosalie, a lo que todos la miramos con los ojos abiertos como platos -¿Qué pasa? Ya sé que nunca fui muy amable con ella, pero la aprecio – y volvió a su tarea: pintarse las uñas
- Y evidentemente, nosotros también –dijo Jasper refiriéndose a Alice y a él, a lo que Alice asintió con ímpetu rápidamente
- OK chicos, me alegro, pero antes de precipitarnos, vamos a pensar bien con la cabeza fría – habló por primera vez Esme
- Cierto mamá, lo haremos, te lo prometo –dijo Alice –Pues como os digo, tengo una ligera idea de quien pudo haber sido, pero no me quiero precipitar… de todas maneras, investigaré en ello
- Alice, eres clarividente y Edward lector de mentes, pero nosotros no, así que venga.
- Espera, vamos a hacer una cosa. Todos hemos escuchado lo que ponía en la carta, así que vamos a pensar en un nombre, ¿OK? –algo a lo que todos accedieron
- Venga uno, dos y tres
Yo me concentré y a Alice, Jasper, Emmett y Rose les oí pensar el mismo nombre
“Tanya”
- Desechad ese pensamiento, porque es imposible que haya sido ella y lo sabéis – contesté algo enfadado
- ¿De veras todos hemos pensado el mismo nombre? – preguntó Emmett sorprendido
- Sí, y la verdad, no sé por qué
- Edward hijo, ¿qué nombre han pensado? – me preguntó Esme tan maternal como siempre
- Tanya, pero es imposible que haya sido ella
- ¿Por qué no? En la carta esa ella misma se elogia… - contestó Alice como si fuera algo claramente obvio
- Pero puede haber sido cualquier persona que supiera que esa persona existía y pudo haber puesto su nombre ahí, pero no eso no indica para nada que haya sido ella
- Lo sé, pero sospecho de ella… Cuando Jasper fue a Denali hace una semana, estuve vigilando constantemente su futuro y vi que Tanya tramaba cosas no muy buenas, así que pudo ser ella perfectamente y lo sabes. Desde que la rechazaste y se enteró de tu compromiso con Bella, no nos ha tratado igual
- Espera, espera, espera, que me pierdo, ¿de verdad pensáis que Tanya ha podido hacer algo de eso? ¡Es imposible! Es casi nuestra familia, nunca haría nada que nos perjudicara – dijo Esme sorprendida
- Lo sé Esme, pero eso no quita que le tenga rencor a Edward por no escogerla a ella y elegir a Bella – contestó ahora Rose
- Ya, pero no sé… Lo veo prácticamente imposible – volvió a contestar con preocupación
- Y yo también lo pienso –contestó Jasper- porque cuando estuve en Denali y ella hablaba de Edward se emocionaba mucho, más de lo “permitido” , pero cuando mencioné que se había comprometido con Bella, su furia se notaba por los cuatro costados
- ¿Ves Edward? Jasper lo ha notado, yo lo noto y Rose también. Es bastante evidente y obvio
- ¡Y yo también! Siempre que viene parece una perra estirada cuando le hablamos del amor de Edward y Bella, así que estoy completamente seguro de que ha sido ella
- Dios, sigo sin entender como podéis pensar eso – dije verdaderamente sorprendido por las suposiciones de mis hermanos
- Pues piensa tú también Edward, y verás que es muy posible, cabeza hueca –me respondió Rose enfadada
De repente, el teléfono de Edward sonó y miró a la pantalla y vio que era Carlisle
- Edward, vente cuanto antes para acá con tus hermanos, Bella está realmente mal, pero se ha puesto peor cuando ha aparecido cierta persona para amenazarla. La he intentado detener, pero no he podido, no podía armar un escándalo aquí en el hospital
- ¡¿CÓMO?! Dios, no puede ser, no me puede pasar esto a mí – le respondí gimoteando. Todo lo malo le pasaba a Bella, pensé seriamente que no debería casarse con un vampiro como yo
- Lo siento hijo, pero es urgente que vengas
- OK pero, ¿quién era esa persona?
Pero cuando se lo dijo, Edward sentía que el mundo se desmoronaba a sus pies. Toda su familia se lo había advertido y ahora resulta que él mismo era el equivocado.
Colgó y se volvió hacia su familia
- Edward, ¿qué ha ocurrido? –dijo Esme alarmada
- No… no puede ser –respondí mirando a la nada. No podía creerlo
- Edward, ¡dínoslo ya! – chilló Alice
- Bella estaba mal, pero cierta persona ha ido allí ha amenazarla y se ha puesto aún peor… Carlisle la ha intentado detener, pero no podía armar un escándalo en el hospital
- ¿Quién ha sido la maldita persona que ha hecho empeorar a Bella? ¡VENGA EDWARD, DILO! –chilló ahora Emmett
- Tanya
No hay comentarios:
Publicar un comentario