BELLA POV
Me desperté y pude ver que estaba en una habitación muy amplia y bastante blanca y limpia.
Al principio no tuve certeza de donde estaba, pero después doble la cabeza hacia atrás y vi el monitor y mis latidos.
¿Estaba en un hospital? No podía ser… ¿Qué me había pasado para acabar así? Pero pensando, pensando…
-¿Así que tú eres la famosa Bella?
¡Dios! ¡Claro que me acordaba! Esa maldita vampira me dejó en tal estado… ¿Quién sería esa chica? ¿Por qué me tenía tal rencor? ¿Por qué me pegó tal paliza? Eran tantas preguntas las que tenía en mi mente… Me dolía todo el cuerpo de las multitudinarias palizas que me había dado semejante vampira, añadiendo el accidente de coche claro…
De repente, hoy la puerta abrirse. Supuse que era el doctor que me venía a revisar. ¿Y si era…? No, él no podía estar aquí, no ahora…
La maldita persona que había entrado en la habitación era ni más ni menos que la vampira que me había hecho polvo en la carretera dirección Forks. Tenía que reconocer que tenía una belleza extrema, incluso superaba la belleza de Rosalie, pero se le notaba a la legua la maldad. Hubiese preferido mil veces que quien hubiera entrado a la habitación hubiera sido Edward. Hubiese duro, pero mucho mejor que ver a esta desconocida vampira, pero ¿qué podía hacer? Nada, sólo esperar lo que el futuro me deparara
--¿Quién eres y qué quieres de mí?—dije con voz fría y monocorde
--Mmm, no he tenido tiempo de hablar contigo de forma civilizada, así que hagámoslo ahora—dijo con una maldita sonrisa maléfica
--No tengo nada que hablar contigo, supongo que ya tuviste suficiente esta tarde conmigo, ¿no?—le respondí más fría aún
--Para nada, lo de esta tarde ha sido un momento de diversión, ahora es la hora de ponerse realmente seria
--¿Qué quieres?—le pregunté por segunda vez, realmente seria
--Bien, veo que realmente no sabes quién soy, ¿verdad bonita?
--Pues no, ni quiero saberlo, quiero que me digas que quieres de mí y te largues de una vez de aquí, no quiero que sigas haciéndome daño, ni físicamente ni emocionalmente, ¿de acuerdo?
--Mira niñata, aquí las normas las pongo yo y te callas, ¿estamos? -- me contestó con la voz más fría que un témpano
--Habla ya
--Escúchame bien niñata, si te he hecho daño ha sido por el simple hecho de que por tu culpa Edward me ha rechazado siempre y estoy harta, así que he aprovechado la ocasión de tener un verdadero don de plagio y pude hacer fácilmente su diario. ¿Te gustó su contenido bonita?
Edward no había escrito aquello… ¿Cómo pude desconfiar de esa manera de él? Dios, soy una mujer horrible… Pero, ¿y si él no quería volver a saber de mí? No, eso no podía ser, me destrozaría la vida, y no lo digo literalmente…
--Ed…Edward…n-no escribió aquello… -- dije entre numerosas lágrimas
--No niñata, no lo hizo, desgraciadamente para mi gusto te ama más de lo que a mí me gustaría, pero estoy dispuesta a cambiar eso, tengo una larga vida por delante para proponerme lo que quiera, y más si se trata de mi Edward – dijo mientras se acercaba a los cables que me conectaban al monitor de respiración artificial, ya que no podía respirar por mí misma.
--Edward no es tuyo zorra, ni nunca lo será – dije en un grave gruñido bastante bajo pero que estuve segura de que lo oyó
--Oh sí, ya sé que no es mío, pero pronto, muy pronto caerá en mis redes, y si no lo hace, yo lo obligaré, tengo cosas con que chantajearlo, como tú o su maravillosa hermana Alice, a la que no soporto ver – dijo entre dientes
--No se te ocurra tocarlo o lo lamentarás – dije sollozando. Esa maldita vampira que no conocía no se atrevería a tocar a mi Edward, ni Alice ni a ningún miembro de mi familia porque juro por mi amor Edward que no quedaría rastro de ella en el mundo
--¿Qué puede hacer una insignificante y frágil humana contra mí, la reina de la belleza y además vampira? – y empezó a reírse entre carcajadas malignas
--Puedo hacerlo, he conseguido enamorar a Edward y voy a casarme con él, cosa que tú en un siglo, no has conseguido. Además sabes que Edward está enamorado de mí al igual que yo de él, así que por ahora tienes cero posibilidades de quedarte con él, porque lucharé por él y lo sabes – dije todo esto rápido pero no me preocupé por ello, yo sabía que me había escuchado perfectamente
--Cállate niñata, tengo un don similar al de la rubita estirada de Rosalie pero mucho más potente, tengo la atracción fatal, así que lo emplearé para volver loco a Edward y lo atraeré y te tendrás que olvidar de él bonita, no sé que vio en ti desde luego… No sé donde tiene el gusto mi Eddie… -- me dijo mientras desviaba la mirada hacia las ventanas de la habitación
Eddie, Eddie…¿Quién era la única que según Edward lo llamaba así?
¡NO!¡No podía ser ella! Dios mío…
--Eres Tanya, ¿verdad? – pregunté rechinando los dientes
--Hombre, por fin la paleta de pueblo descubrió quién soy – dijo con una sonrisa radiante – Veo que te han informado sobre mí, ¿cierto? No se podía esperar menos de los adorables Cullen – y volvió a sonreir
--Cierto Tanya, me han hablado mucho de ti, demasiado para mi gusto. No sé si será para ti un agrado, pero al único que le agradas es a Edward, a todos los Cullen les desagradas, le han advertido una y otra vez lo zorra que eras, pero Edward es demasiado caballeroso como para pensar que una supuesta dama como tú podría cometer semejantes barbaridades. Pero verás, como tarde o temprano se dará cuenta de la clase de persona que eres. Cuando me hablaron de ti quise llevarme bien contigo, pero ahora veo que eso es imposible y siempre lo será – dije llorando y elevando mi voz una octava
--Eres una desgraciada, pero la que ríe la última ríe mejor niñata
--No lo conseguirás, no le harás daño o te juro que te mato, lo juro. Y no sólo yo, sino todos los Cullen. Sabes perfectamente que no dudarán en hacerlo – dije con una rabia contenida inmensa. No se atrevería la arpía tocar a mi Edward porque antes me moriría yo si le pasara algo, y más sabiendo que había roto con él sin tener culpa.
--Sshh, cállate mocosa. No impedirás que le haga sufrir. Sufrirá lentamente…
¡No! No podía hacerle eso
--Tendrá sus primeras relaciones íntimas conmigo
¿Por qué Señor? ¿Por qué me hace esto?
--Le haré recordar con todo detalle nuestra conversación de hoy, haré que sepa todos los mínimos detalles de tu sufrimiento, así lo haré sufrir más – yo seguía llorando a mares, no por mi sufrimiento, sino por el sufrimiento de él. Sabía perfectamente que si Edward sabía que yo sufría, él sufriría aún más
--No, por favor, haré lo que quieras con tal de que no le hagas daño, por favor – le dije llorando y rogándole
--No me sirves de nada, eres sólo un papel de usar y tirar que he utilizado para poder acercar a Eddie más a mí, pero de todas maneras me vas a servir para algo más… -- y me sonrió de forma extraña. Supe que no sería nada bueno
--Bonita, si Edward se enfrenta a mí y te recupera, todo volvería a ser como antes, pero no lo será por varios motivos. Uno, no te va a recuperar. Dos, no se enfrentara a su mejor mujer hecha y derecha y tres, si por un muy remoto caso te recuperara, sería lo mismo, ¿no? Pero no, yo cambiaré eso. Tengo demasiadas posibilidades de perder ante los Cullen y lo asumo, pero te devolvería con un cambio, serías mujer.
No podía ser cierto lo que me estaba diciendo… Tanya a lo mejor me devolvía a Edward, pero sin mi virginidad, ¡¡NO!! Mi virginidad era de Edward, no podía hacerme eso. ¡¡¡NOO!!!
--Maldita zorra, lo que quieras menos eso. No pienso perder mi virginidad con un desconocida, quiero perderla con la persona a la que ama, con otras palabras, con Edward -- le dije prácticamente chillando, aunque no excesivamente, porque sabía que había gente que me podía escuchar
--Seré zorra y todo lo que quieras, pero tu virginidad se va a ir en un pis pás niñata – la tenía a apenas unos centímetros de mi cara cuando de repente su ceño se frunció y puso mueca de disgusto
--Carlisle viene hacia aquí – susurró
Quise chillar con todas mis fuerzas, pero Tanya me tapó la boca
--Sshh niñata, no abras la boca o Edward pagará las consecuencias, ¿entendido? – me dijo muy enfadada. Realmente su cara de gran belleza llegó a darme mucho miedo
--Va..v-vale – le respondí sollozando
Se encaminó a la puerta de la habitación para salir corriendo, pero no se conformó con eso, sino que fue al monitor de la respiración y me lo apagó
--N…n-nnooo!! Por fa..favorr, nno… pue..ddoo…res..s-sspira…ar – le supliqué mientras intentaba respirar por mí misma pero me era imposible
--Adiós niñata. Recuerda, si abres la boca, Edward sufrirá las consecuencias. Esta noche vendré a por ti y no quiero quejas. Acuérdate de tu maravilloso Edward.
Y se fue corriendo como vampiro por los pasillos del hospital.
Oía los gritos de Carlisle mientras llamaba a Tanya y mientras llamaba a los enfermeros porque mis latidos disminuían.
Y me sumí en la oscuridad… De nuevo…
CARLISLE POV
Era increíble. No podía creer que Bella hubiese tenido ese terrible y misterioso accidente de coche.
Me marché al hospital después de la llamada de emergencia avisándome del accidente de Isabella, cosa que a pesar del rechazo hacia mi hijo, me hizo sentir muchísima pena.
Sé que mi hijo es incapaz de haber escrito algo así, pero también entiendo la posición de Isabella. Era con toda facilidad puede creer que haya escrito Edward eso, ya que su letra era intacta y perfecta, al igual que la de Edward.
Llegué al hospital y la señorita McCartney me llamó
--Dr Cullen, la srita Swan se encuentra realmente grave. Hemos decidido llamarle porque pensamos que es mejor que usted la revise a pesar de saber que tiene ya.
--Bien, ¿qué es lo que tiene Isabella? – dije verdadermante alarmado
--Pues tiene varios hematomas por todo el cuerpo, varias costillas rotas, varias fracturas en el fémur y fracturas craneales. Le hemos tenido que poner respiración artificial porque no puede respirar por sí misma
--Dios mío, está realmente grave… Tengo que hablar con mi hijo – esto lo estaba diciendo más para mí mismo que para la enfermera – De acuerdo, muchas gracias señorita McCartney
--De nada Dr Cullen, Isabella se encuentra en la habitación 257, por si lo deseaba saber. Hasta ahora
Y se retiró.
¿Cómo se suponía que le iba a decir esto a mi hijo? No lo sabía, pero antes iría a ver a Isabella.
Me dirigí a la segunda planta, donde estaba la UCI, la Unidad de Cuidados Intensivos y cundo iba a dirigirme a la habitación 257, olí un aroma… Era un vampiro… Lo reconocía… ¡Era Tanya!
Corrí hacia la habitación 257 y pude oír algunas palabras como
“…si abres la boca, Edward sufrirá las consecuencias…”
Dios mío, ¿qué estaría haciendo ella allí? ¿Por qué amenazaba a Bella y quería hacerle daño a Edward?
Pero entonces se me encendió la bombilla: Celos y envidia.
Seguí corriendo y Tanya ya salía a toda velocidad de la habitación 257, pero no podía utilizar mi velocidad vampírica porque levantaría sospechas. Escuché que debido al desprendimiento de los cables de la respiración, a Isabella le disminuían los latidos, así que llame rápidamente a unos enfermeros para que la estabilizaran mientras yo llamaba a mi hijo.
Pi, pi, pi. Al tercer timbrazo contestó.
A ver cómo se lo decía. Si me andaba con rodeos sería peor, así que fui al asunto inmediatamente.
--Edward, vente cuanto antes para acá con tus hermanos, Bella está realmente mal, pero se ha puesto peor cuando ha aparecido cierta persona para amenazarla. La he intentado detener, pero no he podido, no podía armar un escándalo aquí en el hospital
Podía oír la respiración acelerada de mi hijo por teléfono
--¡¿CÓMO?! Dios, no puede ser, no me puede pasar esto a mí
Me dolía inmensamente oír la pena de mi hijo, pero no podía hacer nada más que decírselo, de lo contrario él sufriría mucho más.
--Lo siento hijo, pero es urgente que vengas
--OK pero, ¿quién era esa persona?
Realmente no debería decírselo. Sabía lo impulsivo que era mi hijo cuando se refería a su amor Isabella, pero como siempre, pensé en su bien.
--Fue Tanya
Edward se quedó callado por un instante. Dijo un inaudible “Adiós” y colgó.
Lo entendía a la perfección y entonces me preparé para la llegada de Edward al hospital, que suponía fuerza física y mental, porque al ver a mi hijo tan demacrado por la salud de Bella, haría que quisiera entrar a toda costa a la habitación y eso no podía ser. Si la veía así, no me imagino cómo se pondría.
Fui a la habitación de Isabella y lo que vi me dejó helado. Estaba completamente llena de cables. Iba a ser difícil si salía de esta, pero si no lo hacía mi hijo moriría, y no es sólo un decir, es un hecho constatado.
--Pequeña, te extrañamos tanto en casa – le dije en apenas un susurro mientras le acariciaba la frente y se quitaba algunos mechones.
Salí de la habitación y me fui a la entrada de urgencias para esperar a toda mi familia para saber noticias de Isabella.
Iba a ser también bastante difícil explicarle a Edward lo que oí, pero tenía que hacerlo…
EDWARD POV
Sin coger ningún objeto personal, excepto móviles, carteras y llaves, salimos al Jeep de Emmett, donde iríamos todos al hospital.
--Emmett, corre por el amor de dios – le rogué
--Tranqui tío, hago lo que puedo. Te recuerdo que Charlie es poli y si me pilla me mete multa
--Emmett, si corres te regalo un mes de vacaciones en Hawai con Rosalie – le dije ilusionado de que aceptara. Pero no me dio tiempo a pensar más, el pie de Emmett pisó a fondo el pedal y yo sonreí a medias sintiéndome vencedor.
En apenas cinco minutos llegamos al hospital y fui el primero de bajar del Jeep a toda velocidad humana que podíamos y llegue a la entrada de urgencias donde vi a mi padre con cara de seria preocupación.
“Vamos, tenemos que hablar” Me dijo en su mente
--Ok, busquemos un lugar tranquilo
--Vayamos a mi despacho
Fuimos por todos los pasillos toda la familia en silencio, incluso Alice, cuando siempre se caracteriza por no callarse ni bajo agua, pero se nos notaba que el accidente de Bella nos afectaba a todos, pero a mí el que más…
--Bueno Carlisle, cuéntanos – dijo Rosalie
--Ok, pues Bella está realmente grave, será un milagro si sale de esta – dios mio, mi Bella… Tendría que salir, sin ella no podría vivir, era mi luz, mi vida… Me agarré el puente de la nariz y cerré los ojos – tiene que haber algunas solución.
--No Edward, por ahora no la hay, y Tanya lo ha empeorado todo
--Mira que te dijimos Edward que Tanya no nos daba buena espina… -- dijo por primera vez Alice
--Lo sé, pero aún no me lo creo – dije en un susurro
--Pues créetelo, porque por culpa de la zorra rubia de bote esa, mira como nos ha dejado a Bella – contestó Rosalie, a lo que todos asintieron con fervor.
--Lo sé lo sé, pero es… Tanya, la que siempre nos ha apoyado en todo y ahora trata de arruinarme mi vida con Bella
--Ese es el problema Edward. Ha querido vengarse por celos y envidia, lo sé, lo intuyo y lo sé – dijo Carlisle
--¿Cómo estás tan seguro de eso? – le pregunté extrañado. Carlisle jamás hacía suposiciones si no estaba 99 % seguro de ello.
--Porque cuando capté el olor de Tanya, me acerqué a toda velocidad a su habitación y pude oír que Tanya le decía a Bella: “si abres la boca, Edward sufrirá las consecuencias”, así que estoy decidido que debemos encontrarla para darle su merecido
--¡¿QUÉ?! – dijeron todos al unísono, incluido yo
--Edward, como ahora me digas que dudas de la fidelidad de Tanya, es para matarte y degollarte – dijo Rosalie
--Dios mío…tengo que verla, tengo que ver a Bella, ahora – dije decidido. Necesitaba verla y pedirla perdón por todo lo que una estúpida antigua pretendienta le estaba haciendo pasar y no lo iba a permitir, aunque claro, ella siempre hacía las cosas en beneficio de los demás. En su caso siempre era los demás primero y ella después. Pero tenía que encontrarla
--No Edward, no la verás por dos motivos. Uno, porque está en la UCI y no puede entrar nadie, no hay ningún horario de visitas y dos, porque si entras, te traumatizarás más del estado de Bella. Está llena de cables, con un aspecto horrible, no quiero que la veas así.
Seguramente era cierto lo que decía mi padre, pero eso me daba igual, tenía que verla.
--Me da igual Carlisle, la amo viva y la amo medio muerta, me da igual, pero necesito verla o no pasaré la noche con una velada tranquila.
Jo, no continuaras mas esta historia¿? que a mi es la ke mas me gusta de todas las ke tienes, ya lo sabes!!!! muuuuuak, tQ
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